diumenge, 22 de juny del 2008

Embarazos prematuros















Después del suceso en un instituto de Gloucester, Massachusetts por el que, al parecer, 17 jóvenes, todas menores de 17 años, se han puesto de acuerdo para quedarse embarazadas, puede ser que se haya abierto otro debate típicamente anglosaxón. La Vanguardia ayer atribuía las causas del suceso a películas como Juno o al reciente embarazo de la hermana pequeña de Britney Spears. En un pie de foto de un fotograma de la reciente película Juno apuntaba a la posibilidad de que esta nueva ola de embarazos adelescentes) que parecía haber descendido hasta el 2005 ha sido influenciada por la idealización del embarazo jóven en estos ejemplos mediáticos. Ahora el insituto dice que va a presentar denuncias de violación a los adultos-padres involucrados, ya que las niñas son menores de edad.

Al margen de la opinión que uno pueda tener sobre la práctica de la justicia en algunos estados norteamericanos, el planteamiento de entrada es erróneo. Al parecer, el médico y la enfermera del instituto dimitieron antes de los hechos ocurridos porque el instituto se negaba a repartir preservativos sin consentimiento de los padres. Por su puesto, en este caso, el acceso a preservativos no hubiera evitado el embarazo voluntario y colectivo. Pero está claro que algo no funciona en la educación sexual de los jóvenes americanos. Este caso extremo ha llevado el asunto un paso más allá: no sólo los jóvenes no tienen miedo a tener hijos sino que empieza a ser un deseo en sus vidas. El desfase entre la educación (en los núcleos familiares y escolares) y la mentalidad de algunos adolescentes norteamericanos es tal que ya no tiene sentido pensar en engranajes sociales.

Otra película menos conocida, pero mucho más ácida y crítica que Juno es Palíndromos. La ultima película de Tod Solondz plantea el mismo tema y busca sus causas en lo más oscuro de la soc¡edad norteamericana.